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Texto
por Graciela Marker Prohibido el uso y la reproducción total o parcial del presente texto sin el consentimiento expreso de Graciela Marker. |
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GN´R en Argentina 92 |
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Finalmente en 1992, Guns N´ Roses llegó a Sudamérica. La primera parada de
la banda, los llevó a Caracas, Venezuela, a donde arribaron el miércoles
25 de Noviembre.
La banda brindó un excelente concierto frente a 45.000 asistentes en el
Poliedro de Caracas, show que marcó un hito como el espectáculo más grande
que se halla realizado en ese país.
Pocas horas después de que Guns N´ Roses y su equipo dejara el país, un
golpe de estado contra el poder democrático venezolano, sacudió los
cimientos de esta nación.
Debido al caos reinante en esos momentos, sólo pudo despegar uno de los
aviones de carga de la banda, dejando más de la mitad del equipamiento
varado en el aeropuerto de Venezuela.
La siguiente escala los llevó a Bogotá, Colombia, adonde arribaron el 27
de noviembre. Recién llegados, los asistentes de producción se pusieron en
marcha para poder conseguir nuevos equipamientos desde Estados Unidos, o
bien poder recuperar el que estaba retenido en Caracas.
Frente a la imposibilidad de conseguir de manera rápida los equipos, Guns
N´ Roses ofreció pasar el concierto programado para el sábado 28 al lunes
30. Pero la producción local se negó a esta propuesta, aduciendo que los
espectadores no podrían asistir un día de semana.
Por ello los organizadores decidieron juntar las dos fechas en una sola,
que se llevaría a cabo el domingo 29.
Durante ese fin de semana, incluso pocas horas antes del show, las
entradas seguían a la venta, sin que los organizadores tuvieran noción de
cuantas habían vendido.
Posteriormente se supo que más de 10.000 entradas fueron sobrevendidas.
Algunos fans que habían abonado su ticket no pudieron ingresar debido a
que el estadio estaba completamente lleno. Esto causó algunos
enfrentamientos con la policía en las afueras del estadio El Campín.
A las 19 horas de ese difícil domingo, la lluvia comenzó. A las 22.15,
poco tiempo antes de que la banda llegara a escena, el techo del escenario
se desplomó, según reveló una inspección posterior, debido a que las
estructuras que proveyeron los organizadores locales eran incapaces de
soportar el peso del agua que se acumuló por la lluvia.
Finalmente, la banda salió a escena contando sólo con dos tercios de su
sistema de sonido y sin techo sobre el escenario.
Mientras tanto, en las afueras del estadio, la policía no paraba de
arrojar gases lacrimógenos por los tumultos ocasionados por los fans que
no habían podido ingresar.
En varias oportunidades, los músicos debieron interrumpir el set por la
lluvia que a veces se volvía torrencial.
Después de un poco más de una hora de concierto, y ante el peligro de que
el personal o los integrantes del grupo sufrieran electrocución, Guns N´
Roses decidió finalizar el show.
Y lo hicieron de manera magistral; totalmente empapados interpretaron la
versión más emotiva de "November Rain", bajo la lluvia de Colombia.
La siguiente parada fue Santiago de Chile. Llegaron allí el 2 de diciembre
y se alojaron el hotel San Cristóbal.
El jueves 3 de diciembre, en horas de la madrugada, el Departamento de
Investigación chileno se presentó en el hotel con una orden de
allanamiento por una causa de tenencia de drogas.
Luego de revisar las habitaciones ocupadas por los miembros y los
asistentes de la banda, se retiraron sin haber encontrado nada.
Sin embargo, la prensa local no perdió la oportunidad de difamarlos.
Luego del espectacular concierto brindado por la banda ante 53.000
personas, los medios comenzaron a decir que Axl Rose se había hecho
presente al show "totalmente borracho", y acusaron a los músicos de ser
responsables de la muerte de una joven que había asistido al evento.
Ningún periodista se percató de que en realidad todo había sucedido por la
mala actuación de la seguridad dentro y fuera del estadio.
Tras la persecución constante de algunos medios chilenos con cámaras mal
intencionadas, Rose atacó a un reportero y se generaron tumultos y
exagerados escándalos.
Finalmente, partieron de Chile. El próximo puerto que los esperaba: Buenos
Aires, Argentina. |
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No sólo era un sueño |
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Corrían los primeros días del año 1992, y mientras las radios del todo el
mundo no dejaban de pasar cortes de la placa "Use Your Illusion", lanzado
algunos meses antes, el rumor de que Guns N´ Roses traería su gira a
Sudamérica comenzó a andar por estas tierras.
Ya a mediados de ese año revistas argentinas como la desaparecida "Pelo" o
"Madhouse" confirmaban el rumor: Guns N´ Roses tocaría para finales de año
en el país.
Finalmente, el sueño que tantos cobijaron por años se hizo realidad.
Además, esta iba a ser la primera vez en Argentina en que una banda
ofreciera el mismo show y con los mismos equipamientos que en otras partes
del mundo.
Con el grupo viajarían 89 asistentes, de los cuales 39 eran músicos y
personal de escenario, y 49 de sector técnico.
Traerían con ellos 17 toneladas de equipamiento, en infraestructura de
escenario, iluminación, que contaba con 600 spots combinados con más de 64
Varilites, y sonido provisto por la compañía norteamericana Claire Bros.
Los grupos soportes elegidos fueron Los Perros, Los Ratones Paranoicos y
Pappo´s Blues; y el lugar el Estadio Monumental River Plate, del barrio
porteño de Núñez.
Un mes antes de su llegada, la inminente presencia de la banda había
empapelado la ciudad con los afiches que anunciaban la venta de
localidades para el show más esperado de los últimos tiempos. |
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Por unas botas sucias |
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Tiempo antes de que se confirmara la noticia de que Guns N´ Roses tocaría
en Argentina, cuando sólo los rumores de la venida acrecentaban las
esperanzas de muchos, un sector de la prensa comenzó a difamar al grupo
con rumores siniestros.
Alguien dijo alguna vez que Axl Rose había declarado que se limpiaría el
barro de sus botas después de pisar suelo argentino.
A ello se le sumó rápidamente otro rumor, que aseguraba que la banda había
quemado una bandera argentina durante un concierto realizado en París.
A pesar de que este hecho fue terminantemente desmentido por la filial
francesa de la compañía discográfica de la banda, el rumor siguió
creciendo gracias a la constante difusión de este falso suceso en muchos
medios de prensa del país.
Cuando fue confirmada la visita del grupo a Buenos Aires para finales de
1992, muchos periodistas salieron a recordar el absurdo de las botas y la
bandera.
Para cuando Guns N´ Roses estaba por arribar al país, aquí ya se había
desatado la tormenta y el tema había tomado tono de "Asunto de Estado".
Parecía que el mundo se había detenido; aquí la única noticia importante
era que Guns N´ Roses vendría a Argentina y dejaría al país en un caos
total.
Los noticieros de televisión local no hacían más que realizar encuestas en
las calles acerca de los músicos, y a éstos les seguían los medios
gráficos.
Sin lugar a dudas, el medio que más se destacó, y no precisamente por
informar con total veracidad, fue el diario Crónica, que anticipaba un 2
de diciembre: "Algo terrible puede pasar en el estadio de River. Para
aquellos que no hagan caso, después puede ser demasiado tarde. Han
ofendido a nuestra patria y dicen que no temen a nuestros indios y a
nuestras flechas. Por eso les haremos tragar sus palabras".
A toda esta movida se sumó un supuesto grupo nacionalista que instaba a no
ir a los conciertos, y que amenazaba con poner bombas en el estadio;
aunque en realidad nunca apareció ninguno de ellos haciendo estas
declaraciones en ningún medio.
Otro suceso que marcó trágicamente la llegada de la banda al país fue el
suicido de la joven Cintya Tallarico, fan de Guns N´ Roses, que después de
que su padre le prohibiera ir al concierto, esta se quitó la vida, aunque
se supo después que tenía serios problemas familiares que desembocaron en
la tragedia.
Tras el episodio, Crónica anunciaba: "La influencia de esta banda de
norteamericanos en nuestra juventud resulta nefasta".
El jueves 4 de diciembre, algunos medios advertían al país la inminente
tragedia que sucedería en el estadio de River Plate. Esa noche, la
periodista Silvia Fernández Barrios cerró el noticiero de ATC diciendo: "Y
no se olviden que estos son los que quemaron una bandera argentina". |
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Llegaron los forajidos |
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El tema tomó tal trascendencia que hasta políticos y religiosos salieron a
opinar sobre el asunto.
El entonces Presidente de la Nación, Dr. Carlos Saúl Menem, aconsejó a los
jóvenes a no asistir al concierto, y dijo: "Lo lógico hubiera sido
prohibirlos, pero esto en el mundo, con toda seguridad hubiera servido
para que nos criticaran y nos tildaran de autoritarios", y posteriormente
agregó: "Yo les pediría a los organizadores, a los que traen a los
artistas, que tengan mucho cuidado con la elección de estos grupos, que
son verdaderos forajidos".
El mandatario no sólo se limitó a opinar, sino que también lanzó una
reglamentación de orden legal que redujo la capacidad de localidades del
estadio River Plate, donde tocarían los "forajidos".
El "Monumental" tiene una capacidad de 70.000 personas, la cual se vio
reducida por la ordenanza del gobierno a 48.500 localidades.
Asimismo, el Dr. Menem autorizó la intervención de la SIDE en las tareas
de prevención en las inmediaciones del estadio.
Por su parte, Saúl Bouer, el entonces intendente de la ciudad de Buenos
Aires, aseguraba: "Hay que suspender las presentaciones del grupo".
La Iglesia también participó del circo. Al ver a los cientos de jóvenes
fanáticos de la banda agolpados frente al hotel donde se alojaban los
músicos, Monseñor Antonio Quarracino manifestó indignado: "Los integrantes
de Guns N´ Roses necesitan un tratamiento psicológico muy serio y
profundo. Me dejó una sensación muy amarga el espectáculo del día anterior
a la presentación del grupo, ocurrido en el hotel donde se alojan sus
integrantes. Esa no es la juventud argentina, sino que es una parte, pero
es lamentable que esa parte haya dado ese espectáculo".
Otro que no pudo resistir la tentación de opinar fue el ex Coronel Mohamed
Alí Seineldín, quien desde la cárcel donde estaba detenido por encabezar
la rebelión de los "carapintadas" de 1990, envió un comunicado de prensa
en el que repudiaba la presencia de Guns N´ Roses y coincidía con Carlos
Menem al recomendar a los jóvenes que se abstengan de ir a los conciertos. |
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A favor y en contra |
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Guns N´ Roses llegó a la Argentina el viernes 4 de diciembre a las
primeras horas de la mañana en un vuelo que los traía de Santiago de
Chile.
Cuando llegaron al país se encontraron con una campaña gigantesca en su
contra, armada desde los medios de prensa.
En medio del tumulto, se alojaron en el Hotel Hyatt, ubicado en Posadas y
Cerrito de la capital porteña, donde los esperaban decenas de fans
apasionados por los músicos.
A medida que las horas avanzaban, las decenas de fanáticos se hicieron
cientos y los malos rumores ya eran un monstruo gigante e imparable.
Tanto que un grupo de jóvenes "nacionalistas" se hicieron presentes frente
al hotel para quemar una bandera norteamericana.
Daniel Grinbank, el productor argentino que contrató a la banda para los
shows en Buenos Aires, se hizo presente en el lugar y bajo los insultos
constantes del supuesto grupo nacionalista dijo a los medios: "Cuando
termine el concierto, cada uno tendrá que hacer un examen de conciencia
del comportamiento que tuvo frente a esto en forma petardista, por decirlo
de alguna manera. Se le dio una difusión equívoca a un rumor inexistente.
Se creó un clima adverso injustamente sobre mentiras. Es muy difícil
luchar contra fantasmas. Si hubiera sido una realidad, uno puede ir a las
fuentes y hasta puede optar por no contratar a un grupo. Y es
absolutamente comprensible que los padres tengan miedo de que sus hijos
sean parte de este concierto. Los comprendo. Porque consumieron
lamentablemente información errónea, falsa y en muchos casos muy mal
intencionada. El rock no es miedo".
También en esa oportunidad, el productor acusó a ATC. Crónica y Diario
Popular de estar en la puerta del hotel provocando a los músicos, para
poder registrarlos con las cámaras cuando estos contestaran.
Asimismo, aseveró que todo el asunto había surgido del entorno de un
productor que no pudo negociar la visita de la banda a nuestro país.
Después se corrió el rumor que dicho productor habría sido Héctor
Cavallero.
Para evitar cualquier posible incidente durante los conciertos, la Policía
Federal lanzó un comunicado en donde garantizaba la seguridad fuera y
dentro del estadio con más de 1.000 efectivos, fuerzas de caballería y
equipos especiales. Se utilizarían perros, motos, patrulleros y cámaras de
video para la operación. |
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Que el show sea bueno! |
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Tras los incidentes
ocurridos en la puerta del Hotel Hyatt, y ante los
terribles rumores y las siniestras amenazas para el show, los músicos, en
un acto totalmente atípico, brindaron una conferencia de prensa para
aclarar los hechos y evitar que la historia se siguiera propagando.
Primero se hicieron presentes Slash y Duff McKagan junto a los managers
Doug Goldstein y John Reese y el productor local Daniel Grinbank.
Posteriormente, se hizo presente en la sala Axl Rose, vistiendo una
camiseta de la selección de fútbol argentina.
Como era de esperarse fue bombardeado a preguntas, frente a lo cual el
vocalista ironizó: "Me siento como Gorbachov", sintetizando así su falta
de experiencia en las ruedas de prensa.
Luego de aclarar: "No hay nada cierto sobre banderas quemadas, ni mierda
en las botas", y de responder a las interminables olas de preguntas de los
periodistas presentes, la banda se retiró y Axl Rose dijo: "Que el show
sea bueno", y susurró en castellano "Muchas Gracias".
Luego el cantante accedió a una entrevista que transmitió TELEFE, donde
volvió a aclarar el falso rumor y pidió cordura para evitar hechos de
violencia, para que los conciertos se desarrollaran en paz.
Y así fue. Los recitales se desarrollaron con total tranquilidad, y el 8
de diciembre a la mañana partió la banda rumbo a Brasil.
Ese mismo día, el diario Crónica, sin mucho material más que unas cuantas
fotografías de residuos alrededor del estadio de River, tituló su portada:
"Partieron los malditos yanquis pero antes nos dejaron su marca".
Una vez alojado en Brasil, Axl Rose expresó: "Los shows en Argentina
fueron los mejores". |
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Desde California, Guns
N´Roses! |
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Al fin, el día había llegado. El sol aparecía lentamente iluminando la
silueta del estadio Monumental River Plate.
Algunos, que habían pasado la noche allí, despertaban sentados en la
vereda de la Av. Figueroa Alcorta.
Las horas parecían pasar despacio, y esa mañana cálida de diciembre
pareció durar una eternidad.
Alrededor de las 14 horas, los fans que esperaban ansiosos en las puertas
del estadio, estallaron en total felicidad cuando escucharon los primeros
acordes de la prueba de sonido.
Finalmente, ante la insistencia permanente de los jóvenes que permanecían
en la fila para entrar al lugar, abrieron las puertas del estadio pasadas
las 16 horas.
La intensa corrida por dentro del estadio para llegar a ingresar en el
corazón mismo del lugar, parecía dejar sin aliento a más de uno.
Y de golpe, ahí frente a sus ojos el monstruoso escenario enmarcado por
dos gigantes banderas con los dibujos de "Use Your Illusion".
Algunos no pudieron contener las emociones que los desbordaron y se
convirtieron en lágrimas de felicidad que empaparon los rostros acalorados
por la corrida.
La puesta en escena, diseñada por los miembros de la banda y por Phil Ealy,
contaba, además del gigantesco escenario, las luces y el potente sonido,
con tres pantallas de video, dos muñecos inflables utilizados durante
"Welcome To The Jungle", y 60 micrófonos que se utilizarían en el show.
Una vez allí, nuevamente la expectativa. Cuarenta y cinco mil personas,
que habían agotado las entradas, aguardaban ansiosas el momento deseado.
La espera se hizo amena gracias a la actuación de los grupos soporte;
primero fueron Los Perros, después vinieron Los Ratones Paranoicos y
finalmente Pappo´s Blues.
Luego se realizó un entreacto, en el cual se pudieron escuchar clásicos de
Led Zeppelín, Nazareth, Queen y otras bandas.
A las 22:50, y mientras sonaba por los parlantes el tema "A mi manera"
interpretado por Sid Vicious, el estadio quedó totalmente a oscuras, salvo
por algunos encendedores que mantenían en alto algunos fans.
En ese instante, el tiempo pareció detenerse; un escalofrío recorrió el
cuerpo de los asistentes que quedaron paralizados con el corazón casi
detenido.
Mientras todos contenían el aire por la emoción, el estadio fue envuelto
por una grave y potente voz que decía "Buenas tardes" y presentaba a la
banda.
Con el estallido de los primeros acordes de "Welcome To The Jungle",
explotaron los gritos y las lágrimas de felicidad de los asistentes.
Los muñecos a ambos lados del escenario se inflaron y comenzaron a
moverse, y Axl Rose apareció vestido con una camiseta de la selección de
fútbol argentina preguntando "¿Saben dónde están?" y todo el público gritó
al unísono "¡En la jungla!".
Luego, el vocalista de la banda se dirigió al público y dijo: "Hemos
sufrido desde antes de nuestra llagada una campaña de amenazas anónimas.
Alguien difundió una mentira y la puso en mi boca para dar origen a todo
esto. Creo que el responsable es otro productor que quiso contratarnos y
no pudo hacerlo… No pudo quedarse con el dinero de este concierto".
Durante la noche, el grupo contó con una intérprete que traducía los
discursos de Axl Rose al castellano, pero lamentablemente no supo
interpretar bien lo que el músico decía, y así modismos como "shit", "motherfuckers"
o "fucking", comunes en el léxico del cantante, desaparecieron del
diccionario interno de la traductora.
Como por ejemplo, cuando debía hacer la traducción literal de la frase "suck
my dick", lanzó un tímido "que chupen el pito", o cuando Rose dijo "si ven
a alguien que tira algo, échenlo de una patada en el culo", ella sólo dijo
"golpéenlo".
Siguiendo con el desarrollo del show, continuaron interpretando "Mr.
Brownstone", luego, después de que Axl coreara con el público "¡Argentina!
¡Argentina! ¡Argentina!", vino "Live And Let Die", le siguieron "Attitude",
"Yesterdays", "Double Talkin Jive", dedicado a los "motherfuckers" de la
prensa, "Civil War" y "Patience".
Durante la interpretación de "Nightrain" el show fue interrumpido por el
vocalista, ya que desde un sector del público no paraban de escupir a los
músicos, y pidió que terminaran con esa actitud.
Después Axl Rose se sentó al piano para interpretar "November Rain", le
siguió el solo de batería de Matt Sorum.
Durante el siguiente tema, que fue "You Could Be Mine", la banda tuvo que
volver a interrumpir el show dado que alguien del público había lanzado al
escenario un toallero de porcelana arrancado de los baños del estadio.
Luego de que Axl Rose explicara el peligro que representaba para todos que
objetos como ese se lanzaran, amenazó con que si volvía a suceder ya no
continuaría el show. Y ante la mirada expectante del público, el cantante
preguntó: "¿Continuamos el show o nos vamos a casa?", y todos gritaron
"continúen el show", y así fue.
Luego Slash se paró en el centro del escenario y comenzó a tocar "The
Goodfather Theme" el que terminó en los primeros acordes de "Sweet Child
O´Mine". Luego interpretaron una extensa y espectacular versión de "Knocking
On Heaven´s Door".
Después de esta canción, la banda saludó y se retiró del escenario. En
seguida, el público comenzó a corear "Guns N´ Roses", y repetían y
repetían.
Las luces del escenario volvieron y con ellas los músicos para interpretar
"Don´t Cry". Luego de eso el final irremediable con "Paradise City".
Como despedida, la banda saludó y Axl Rose dijo: "Gracias a todos. ¡Fueron
grandiosos! Y a la prensa: suban al ring motherfuckers!".
Bajo la ovación permanente del público, los miembros de la banda,
corriendo de un lado a otro de las ramblas, arrojaron a los asistentes
efectos personales como púas, palillos, y un par de guantes de boxeador
autografiados por Axl Rose.
Finalmente, el cantante lanzó decenas de rosas envueltas en papel celofán
a su público, que esa noche lo amó más que nunca.
Durante el show, Slash realizó 5 cambios de guitarras Gibson Les Paul, y
un cambio más con una SG de doble mango.
Por su parte, Axl Rose realizó un total de 7 cambios de vestuario.
Al otro día, la magia continuaba…
Otra vez las interminables filas en las puertas del estadio River Plate,
para ingresar al lugar.
Luego de la actuación de los grupos soportes y el entreacto, a las 23:05
horas, mientras sonaba por los bafles "Everybody´s Knows" de Leonard
Cohen, el estadio quedó a oscuras y sólo se prendieron las pantallas de
video donde aparecían diversas tapas de diarios argentinos con las
inscripciones sobre éstas de las palabras "mentiras" y "lies".
Finalmente, las pantallas se apagaron y la música cesó. Otra vez la voz
grave del presentador, inundaba el estadio
introduciendo a la banda en el escenario, quienes irrumpieron con los
acordes de "It´s So Easy".
Siguieron "Mr. Brownstone", "Live And Let Die", "Bad Obsesión", "Attitude",
"Double Talkin Jive", "Civil War", "Patience", "November Rain", "Welcome
To The Jungle", el solo de batería de Matt Sorum, "You Could Be Mine",
"The Godfather Theme", "Sweet Child O´Mine", "Knocking On Heaven´s Door" y
cerraron con los bises "Don´t Cry" y "Paradise City".
Al igual que en el día anterior, el show finalizó con una despedida más
que emotiva en la que Axl Rose volvió a arrojar rosas al público.
La banda se retiró, las luces del estadio se encendieron en su totalidad,
y mientras la multitud comenzaba a retirarse, algunos pocos se quedaron
dando vueltas en el campo del estadio como perdidos, tratando de despertar
del sueño más hermoso de sus vidas. |
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Podés encontrar gran cantidad
de artículos y una extensa galería de fotos sobre la visita de Guns N´
Roses a la Argentina en 1992, dentro de la sección "El Baúl", compiladas en un
documento especial. |
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